En el marco del Mes Internacional de la Concientización del Cáncer Infanto-Juvenil, la Fundación Natalí Dafne Flexer, de ayuda a niños, adolescentes y jóvenes con cáncer, se suma a la campaña “Ni niños, ni adultos. ¡Adolescentes y Jóvenes!”, impulsada por la Red Nacional de Organizaciones de Ayuda a Niños y Adolescentes con Cáncer, de la cual la Fundación es integrante.
La iniciativa busca visibilizar la necesidad de brindar una atención especializada a adolescentes y jóvenes con cáncer, que contemple las características y necesidades particulares de esta población.
Algunos de los tumores que se presentan con mayor frecuencia en adolescentes y jóvenes tienen características biológicas y genéticas propias de la edad pediátrica. Esto puede representar un desafío para su diagnóstico cuando la atención se realiza en ámbitos que no cuentan con experiencia especializada en esta población. Asimismo, debido a estas características, los protocolos de tratamiento pediátricos pueden ofrecer mejores resultados que aquellos utilizados en adultos.
En Argentina, alrededor de 1.500 adolescentes y jóvenes son diagnosticados con cáncer cada año. Se estima que el 70% podría curarse si cuenta con un diagnóstico certero y oportuno, acceso al tratamiento en tiempo y forma, acompañamiento psicosocial y cuidados adecuados.
Sin embargo, este grupo etario no cuenta actualmente con una atención especializada que responda de manera integral a sus necesidades. Esta situación puede impactar negativamente en sus posibilidades de sobrevida y curación, así como en su calidad de vida.
El cáncer durante la adolescencia y la juventud también tiene un impacto que va más allá de la enfermedad. Los tratamientos pueden afectar distintos aspectos de una etapa fundamental del desarrollo, como la continuidad educativa, los vínculos sociales, las oportunidades laborales, la fertilidad, la sexualidad y el proyecto de vida.
Por eso, la campaña pone el foco en la necesidad de reconocer a los adolescentes y jóvenes como una población con necesidades específicas dentro de la atención oncológica. Promover diagnósticos oportunos, tratamientos adecuados y un acompañamiento integral es fundamental para mejorar sus posibilidades de curación y favorecer una mejor calidad de vida durante y después del tratamiento.



